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La sostenibilidad y la rentabilidad impulsan el éxito en el siglo XXI

October 25, 2019

Sin duda alguna, en el año 2019, las conversaciones sobre el tema de la sostenibilidad están generando suficiente movimiento como para energizar a una ciudad entera. El nivel actual de involucramiento en el problema surge en parte de nuestra creciente comprensión de cómo las prácticas sostenibles impactan en la calidad de las vidas de todos, así como el hecho de que simplemente se siente bien contribuir en cualquier forma que podamos para administrar el medioambiente, nuestros recursos y nuestro mundo.

Sin embargo, la sostenibilidad también habla el idioma de los negocios, y en términos muy concretos con relación al balance general.

Observe a su alrededor y encontrará que el caso de negocios para la sostenibilidad abarca un amplio espectro de sectores industriales, desde bienes raíces, donde los edificios inteligentes convierten los ahorros en servicios públicos en enormes ahorros de costos, hasta los bienes de consumo (desde una perspectiva de marketing, los artículos sostenibles están “de moda”), hasta llegar al área de inversiones, en donde, de acuerdo con Bloomberg, el valor total de las llamadas emisiones de bonos verdes superó la marca de los 6000 millones de dólares en el año 2018.

Este es justo el tipo de promesa y progreso que emociona a Catherine Sheehy, quien lidera la práctica de asesoría en la división de Medioambiente y Sostenibilidad de UL. Piense en ello de esta manera: en lugar de la noción de legado de que el rendimiento financiero de una empresa tiene prioridad sobre el bien del planeta, las prácticas sostenibles y la rentabilidad cada vez son más vistas como impulsores sinérgicos del éxito empresarial en el siglo XXI.

“Al igual que cualquier estrategia empresarial, pongo esto en términos empresariales”, dijo Sheehy, que se encuentra en Silver Spring, Maryland. “Hacemos este trabajo porque hay oportunidades de ingresos, ahorros de costos y mitigación de riesgos, además de oportunidades de representación de negocios. Estos son cuatro impulsores clave que son factores importantes en cualquier empresa, independientemente de la naturaleza de la actividad que están considerando”.

La buena noticia es que las iniciativas de sostenibilidad corporativa “realmente se alinean bastante bien a través de esos cuatro impulsores, dependiendo de las palancas de las que esté tratando de tirar y de cuáles sean sus prioridades”, explicó Sheehy. “Saber en dónde quiere priorizar su interés o su enfoque puede ayudarle a entender hacia dónde debe ir después”.

Enfoque cuidadoso

Sheehy y su equipo en UL no están solos en su visión de la sostenibilidad ni en su enfoque proactivo para ponerla en práctica. Aún así, antes de que se haga cualquier cosa importante, se debe hacer entender a los líderes empresariales en organizaciones de todos los tamaños que la sostenibilidad vale el tiempo y el esfuerzo. Incluso las empresas más exitosas son cuidadosas al emprender una nueva iniciativa que requiera el uso de otros recursos preciosos: tiempo y dinero.

Una mentalidad tan tentativa como esta es completamente comprensible, pero la realidad es más compleja cuando examina el panorama completo. Sheehy cita un estudio realizado por McKinsey Global Institute que descubrió que las empresas con un enfoque a largo plazo tienen ingresos un 40 % más altos y ganancias un 36 % más altas que aquellas que piensan y actúan desde una perspectiva a corto plazo. Cuando se trata de tendencias de máxima prioridad y a largo plazo, de acuerdo con Sheehy, “la sostenibilidad no es un accesorio o algo que simplemente ‘es bueno tener’, sino una parte integral de ese enfoque a largo plazo”.

Un camino para moverse más allá del statu quo es “hacer cambios de sostenibilidad más pequeños primero y medir los retornos antes de dar pasos más grandes para garantizar la rentabilidad”, afirmó el experto en sostenibilidad Kevin Haseney, comandante de distrito en JDog Junk Removal & Hauling Tampa, una empresa de Military Veteran Partners. “Cambiar la iluminación en un edificio de oficinas es de bajo costo y generará mayores retornos a largo plazo. Además, puede motivar cambios más grandes en el futuro”.

Lo mismo aplica para algo tan simple como dejar de usar papel. Cuando Colorado Springs, Colorado, cambió su administración de activos de la ciudad a un sistema basado en software que eliminó los registros en papel y aprovechó la tecnología móvil, logró un retorno de la inversión de 2,5 millones de dólares, de acuerdo con Cartegraph.

Pequeños experimentos de sostenibilidad pueden en última instancia llevar a logros de sostenibilidad con un impacto significativo. Por ejemplo, la empresa de ropa deportiva Nike está trabajando con Avangrid Renewables para aumentar su uso de energías sostenibles. Después de convenir la compra de toda la energía eléctrica producida por tres parques eólicos de Avangrid en Oregon, Nike anunció en enero sus planes para comprar 86 megavatios de energía adicionales del parque eólico Karankawa de 286 megavatios de Avangrid, justo al noroeste de Corpus Christi, Texas. Estas iniciativas de energías renovables han demostrado ser tan exitosas que Nike tiene como objetivo obtener la mitad de la energía que consume en todo el mundo a partir de energías renovables para el año fiscal 2025.

“Sin importar lo innovador que sea el liderazgo de una empresa, la economía general debe impulsar de forma inteligente el proceso empresarial para que se mantenga rentable”, expresó Jim Mathers, CEO de Energy Professionals, una empresa de estrategias de energía basada en Clearwater, Florida. “Al instalar medidas de eficiencia (ya sea software de inteligencia, mejoras de LED, generación de energías renovables u otros desarrollos del creciente mercado de energía verde), está aprovechando las recompensas de costos operacionales más bajos, lo que tiene un impacto directo positivo en la rentabilidad”.

Los consumidores (e inversores) se están dando cuenta

Es probable que el tipo de esfuerzos de sostenibilidad que están siendo implementados por Nike y otras empresas gane más impulso conforme la noticia de estos cambios comience a influir en el gasto de los consumidores. Un estudio reciente realizado por el Centro de Empresas Sostenibles en la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York hizo un seguimiento de los datos de punto de venta en compras. Compartiendo la autoría con la empresa de investigaciones de mercado IRI, el estudio descubrió que los productos con mensajes de marketing de sostenibilidad generaron un crecimiento de mercado del 50,1 % del año 2013 al año 2018, y representan el 16,6 % del mercado de bienes de consumo empacados en ventas en dólares para el año 2018.

“Estos resultados se relacionaron directamente con los esfuerzos de marketing que destacaron la sostenibilidad de esos productos”, señala Sheehy. “Esto no solo se trata de lo que los consumidores dicen que harán. Decimos todo tipo de cosas sobre lo que haremos. Esto se trata de lo que los consumidores realmente hacen. Y la prueba está en los números”.

Los inversores también están considerando estas tendencias. De acuerdo con su “Revisión de Inversiones Sostenibles Globales” más reciente, el Foro para la Inversión Sostenible y Responsable informa que 12 billones de dólares están ahora directamente asociados con activos de inversiones sostenibles en EE. UU.

Sheehy recuerda su reacción al escuchar esa estadística. “12 billones de dólares es un número que ni siquiera puedo imaginar. Equivale a uno de cada cuatro dólares invertidos. Observé el producto interno bruto del año 2018 de diversos países, y la suma supera la combinación de las cifras para Alemania, el Reino Unido y Francia. Así de enorme es”.

Apple se suma a la causa

Hablando de grandes cantidades de dinero, la sostenibilidad se ha convertido en una prioridad importante para Apple, que, con un valor de mercado de aproximadamente 1 billón de dólares, es la compañía más valiosa del mundo. Apple anunció que sus proveedores han logrado la validación de Cero Desechos al Vertedero de UL para todas sus instalaciones de armado final, prueba y empaque para sus dispositivos iPhone, iPad, Mac, Apple Watch, AirPods y HomePod.

“Nuestros proveedores conservaron 7,6 mil millones de galones de agua, y el 100 % de nuestras instalaciones de armado final adoptaron procesos de facturación más seguros, verdes y limpios”, de acuerdo con el Informe de Progreso de Responsabilidad de Proveedores del año 2019 de la empresa.

Para Sheehy de UL, “Apple realmente aplicó el programa de Cero Desechos al Vertedero de UL 2799 en toda su cadena de suministro, y está usando ese estándar y ese programa para involucrar a sus proveedores y lograr que entiendan y tomen medidas con relación a los desechos”.

Aunque obtener la certificación de Cero Desechos puede ser difícil, los resultados valen la pena. La certificación se convierte en motivo de orgullo, y las organizaciones certificadas pueden aprovechar esto conforme trazan su viaje hacia la sostenibilidad.

“Existe un nivel de rigor asociado con la auditoría de terceros basada en la ciencia que algunas empresas eligen no experimentar, ya que es intimidante y no necesariamente quieren averiguar ciertas cosas”, indicó Sheehy. “Creo que ese enfoque, ese rigor, esa disposición para básicamente exponer sus operaciones a auditores que los examinarán y harán comentarios al respecto es algo increíble”.

Este artículo se publicó originalmente en On the Mark, una revista de UL. Lou Carlozo es el autor. Lea más historias acerca de la creciente conexión entre la sostenibilidad y las empresas al descargar la revista.

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